lunes, 5 de enero de 2026

cometas de consciencia I parte dos


"es bueno saber que el equipo entiende el problema.Pero, me gustaría entenderlo también"
Eugene Paul Wigner



La ambición, cuando se eleva a ofrenda, no conquista: entrega.

Por alguna razón —casi siempre próxima al día de Reyes, entre malentendidos, influencias o incluso en su mismo umbral como es estos instantes— he indagado, algún año, en el significado del recorrido Dhármico de quien escribe.

Richard Rudd define el perfil Hologenético como un mapa vivo de consciencia: cómo la totalidad se expresa en cada persona, cómo se contempla, cómo se vive y cómo, en definitiva, se atraviesa.

Entregarlo es el obsequio de enorme valor que da. Entenderlo, si algo resuena en ti, tu cometido.

Tu posicionamiento en Júpiter señala el secreto de la Perla: el núcleo final de ese recorrido, al que se llega en la vida tras atravesar sombras y turbulencias, en mi carta indicada específicamente en silenciar la mente de esos ruidos externos. Esa es la melodía.

Un visitante interestelar, el 3I/Atlas —un cometa, según afirma la comunidad científica— se aproxima a Júpiter en su trayectoria final antes de abandonar nuestro entorno y seguir hacia el espacio profundo.

Presenta anomalías que, en conjunto y bajo condiciones estables, tienen una probabilidad extremadamente baja de repetirse: del orden de 2,5x10⁻.

Algo así como necesitar cuarenta millones de intentos para que el fenómeno vuelva a darse.

En nuestra vida breve y microscópica, eso roza lo imposible.

Este impulso Dhármico me lleva a mostrar discretamente lo que permito ver o escuchar de forma consciente y que tal vez no se aprecie.

Los mil intentos —símil del cometa— necesarios para descubrir las leyes internas de una trayectoria ionizada, plasmática, que como un relámpago emite su luz particular.

Hablo del método construido, del mapa, de las resonancias que regulan esta aparente dispersión tanto individual como de entradas acumuladas durante más de una década que se clavan y me acompañan en esta singladura que es la vida.

En resumen, al premio Nobel Wigner le diría: el conocimiento compartido sirve —por eso se comparte—, pero la comprensión personal transforma, y eso es exclusivo de cada uno.

Mi intuición me obliga a entenderme, a iniciarte, a tambalear alguna certeza. Aunque el precio, por diversos motivos, deje fuera a muchos lectores.

La arquitectura interna de estas incursiones sostiene, no lo duden, una coherencia profunda y esto es lo que pretendo distingan:

No sucede en el tiempo: orbita.

No avanza: teje.

Se autorregula como un organismo narrativo vivo, creando una sintaxis propia a partir de líneas que nunca se pierden, que siempre se encuentran.

Un círculo hermenéutico infinito de desnudez atípica que se reinterpreta a sí mismo y no precisa de la linealidad temporal para su lectura o escucha.

Hablo de organismo vivo porque una circunstancia casual, un tránsito o una intuición son leídos en conjunto, como si una inteligencia orgánica —independiente de mí— gobernara su escritura hacia ese destino en misión.

Decía en Cometas de consciencia I parte uno:

No intento convencer, no intento demostrar, no intento gustar.

La vida no me pidió que entendiera. Me pidió que sintonizara. Me obligó a mirar y sentir de este modo. A discernir.

Tal vez nunca lo supe. Tal vez ahora después de años empiezo a saberlo. Tal vez las preguntas encuentren respuesta en el futuro.

Finalizo en esta segunda parte afirmando que la comprensión no se transfiere, solo se provoca.

Como ciertas escrituras.

Como algunos instantes en los que, sin dudar, uno reflexiona y entiende.

Como un cometa en ¹misión inadvertida hacia Júpiter que espera su momento justo, que, ante un acto de atención pura, guíe, libere su ámbar y te toque con una verdad aún no comprendida, pero ya sembrada.

Un nacimiento que encarne valor. Que eleve sentido. Que atraviese en silencio el dolor de la vida sin huir dejando espacios para descansar. 

Que sea testigo y entregue como un instrumento que nos hable desinteresadamente la cualidad máxima de lo que experimentemos:

Consciencia.

Berceuse Basque (canción de cuna vasca)
Sylvain Luc
Ambre (ambar)


Semana del 05/01/2026 al 10/01/2026
Sol en Puerta 54 

Puerta 54: La muchacha que se casa, Ambición
Interacción en su contexto mundano y social y también en sus relaciones místicas y cósmicas
Diseño Humano — Lynda Bunnell · Ra Uru Hu 

54ª Clave Genética: El Sendero de la Serpiente
Sombra: Avaricia
Don: Aspiración
Siddhi: Ascensión
Claves Genéticas — Richard Rudd 

misión a Júpiter personal en 42 Aumento:
Sidhhi: Celebración (silenciar la mente)
Don: Desprendimiento (lucidez)
 Sombra: Expectativas (estrechez y estrés)
Línea 4. el mediador. Caridad (dar y ayudar a los demás)

 

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