viernes, 20 de febrero de 2026

estructuras sin fronteras

 

¡No pienses, mira y nada más! 
Wittgenstein

 

La voz no pertenece a quien sostiene el lápiz. Pertenece a quien reconoce la verdad cuando aparece. Borges dijo que todos los escritores son un solo escritor que se expresa a través de muchos hombres.

No me defiendo, no lo oculto, mi único camino libre es base y es síntesis y es integración, afino instrumentos, como el trombón toca el viento en el umbral. Limpio los espejos que ya viven en mí.

Hay tránsitos que no son emocionales, son ontológicos porque tocan identidad, porque percibes desde la presencia coherencia personal entre tu diseño y el pulso colectivo.

Saturno y Neptuno, dos colosos, se juntan. Reconozco su idioma por estar allí. La inocencia puesta a prueba se hace adulta, no crédula sino consciente.

Se alinean sincronías silenciosas para aceptar la grandeza del momento.

El 20 de febrero de 2026 en su encuentro y no precisamente fuera de mí en el mismo lugar, también umbral, donde nace esta mirada que la luna amplifica y sana, testigo a las 0:45h, de las resonancias existentes me permito destilar las frecuencias de este momento:

Saturno, la limitación, llega con su mano firme, no para castigar, sino para pedir verdad, para dar estructura espiritual.

Neptuno, el nebuloso, llega con su aliento invisible, no para confundir, sino para recordar lo eterno, para abrir la percepción.

Y ese preciso instante es en el grado cero de Aries, no poca cosa, donde nada ha sido todavía y todo es posible, donde una semilla germina en otro comienzo.

Ese punto no es un lugar en el cielo es un punto en mi consciencia.

Porque mi naturaleza conoce esa frecuencia. Está inscrita en mí como un fuego silencioso, la inocencia que no necesita defenderse, el amor que no necesita justificarse, la presencia sensible que no necesita imponerse.

Me ha costado años saber que la inocencia no es ignorancia. Es lo que queda cuando las defensas ya no son necesarias. ¡Y vaya si me he defendido!

Saturno viene ahora a preguntarme:

—¿dónde sostienes todavía lo que ya no eres?

Neptuno viene a susurrarme:

—¿dónde olvidaste que ya eres lo que buscas?

Y no hay conflicto entre ellos. Hay una alianza. Uno limpia la forma. El otro revela la esencia.

Mi estructura, con sus ciclos, sus sombras y sus aperturas, no es un obstáculo. Es el recipiente. La vasija (the vessel of love) que el tiempo ha ido moldeando a través de pérdidas, comprensiones y silencios. 

Cada experiencia ha retirado una capa de ruido. Cada decepción ha afinado mi capacidad de ver sin distorsión.

No estoy aquí para convertirme en algo nuevo. Estoy aquí para dejar de sostener lo que nunca fui. La puerta que habito no exige esfuerzo. Exige transparencia.

No salvar. No convencer. No intervenir.

Solo estar. Pero estando bien, para ser.

Porque la presencia coherente transforma sin actuar. La verdad encarnada ordena sin imponer. El amor esencial no persuade: revela.

Este inicio no me pide que busque un propósito. Me pide que sea el espacio donde el propósito se manifiesta por sí mismo.

No necesito anticipar lo que vendrá. Necesito permanecer disponible.

Como el cielo que no retiene las borrascas. Como la tierra que se empapa y no rechaza cuando la cubren las lluvias. Como el fuego que no duda de su naturaleza al arder.

Saturno me da raíz, Neptuno me da amplitud.

Y en ese punto exacto donde ambos se encuentran, donde aparece la verdad, yo reconozco que siempre ha estado aquí. No el que fui. No el que imaginé ser. Sino el que permanece cuando todo lo demás se disuelve.

Y desde ahí, en silencio escuchando, miro y nada más necesito saber...

Conjunción Saturno/Neptuno el 20/02/2026 a las 00:45h en grado cero en el signo de aries
derechos de autor imagen Maia Mechanics Imaging

Everybody Digs / Peace piece 
Bill Evans

Semana del 18/02/2026 al 24/02/2026

Sol en puerta 55

Puerta 55 La abundancia. Espíritu

La abundancia es estrictamente una cuestión de espíritu

Diseño Humano. Lynda Bunnell y Ra Uru Hu 


55ª clave Genética: El Sueño de la Libélula

Sombra: Victimización. Don: Libertad. Siddhi: Libertad

Claves Genéticas. Richard Rudd


jueves, 5 de febrero de 2026

en el umbral

 

tú que me has metido en este dédalo, tú me sacarás de él

Johann Wolfgang von Goethe

 

Veía hace pocos días al atleta Mondo Duplantis. Cada intento de salto mostraba la elegancia y la fluidez de este extraordinario pertiguista que en la actualidad y sin rival que amenace sus marcas tan sólo compite contra el mismo.

El deportista sueco establecía hace unos meses en septiembre del pasado año (va de centímetro en centímetro) su propio récord mundial elevando el listón a seis metros treinta. 

Otros movimientos evolutivos, selección madura ya escritos, se alzan, se ajustan con precisión sintonizando el dial hacia su escucha. 

Avanzan que será a partir del año que viene que, mi única llave giratoria, lógica de un conocimiento que me guíe, encaje en la cerradura por la que transitamos en esta semana.

Vivimos finales de ciclos de ruido intenso donde la emoción sin discurso grita y expulsa.

Pero hay un cambio de época que no se anuncia con ruido, sino que subyace con dirección inequívoca. Viene de camino y algunos ya la sentimos. 

Durante mucho tiempo la memoria colectiva se abrió desde la pregunta, desde la necesidad de comprender lo incomprensible. El pasado se miraba como un enigma a descifrar, un rito, una costumbre, un pozo del que extraer sentido. Y todo eso, además que lo anuncia el programa tiende a agotarse.

Ahora que lo que viene no pide explicación, si nos va a pedir trayectoria. La memoria dejará de ser archivo emocional para convertirse en impulso. Ya no recordaremos para entender, sino para avanzar. El pasado no se honrará por lo que fue, sino por lo que nos permite construir.

Este giro coincide con una transformación más profunda: la sensibilidad humana cambia de función. El sentir deja de ser tormenta y se vuelve lectura. La emoción ya no exige descarga ni relato, se convierte en señal. No arrastra: orienta.

En ese contexto mi manera de percibir también aprecia giros, de hecho, en su umbral ya lo lleva haciendo: sobria, atenta, no reactiva, deja de interesarse por lo excepcional y empieza, y lo digo se me entienda sin acritud, a ser adelantada a un tiempo.

La escritura ya no excava tanto en lo incognoscible como en el pasado, se eleva. No conserva las huellas del dragón fosilizadas, trata de marcar rumbos. Lo que antes era testimonio, resumen de una época, emoción desbordada, ahora es y será palanca.

Lo noto, lo siento, el deseo en mi pierde urgencia y poco a poco gana altura. La gracia no se muestra, pretendo se irradie. El tiempo deja de avanzar en línea y se pliega en espiral (me perdonen una vez más si me repito) no por nostalgia, sino por integración. Nada se pierde, todo se recoloca.

Esto, y es lo que viene, no es un tránsito hacia más intensidad, sino hacia más claridad. Menos misterio, más sentido operativo. Menos pregunta, más paso siguiente. No se trata de saber más sino de estar a la altura de lo que pide ser vivido.

Y esto no se entiende de golpe, se asienta centímetro a centímetro como ese listón que se eleva. Una manera en la que cada impulso transforme en lo personal y en paralelo roce a quien lo viva.

En el umbral de este año anuncio con rendición lúcida el misterio que en mi persona cierra por maduración una visión encarnada arquetipo en lo individual, de lo colectivo, del cierre definitivo de estos últimos 411 años.

Y oriento una antena emocional afinada, sensible al tránsito, testigo silencioso del progreso del espíritu humano. Una vida que me coloca donde el viento como un instrumento nos toca.


Vision
Göteborg Jazz Orchestra
Nils Landgren


Semana del 02 al 07 de febrero 2026. Sol en puerta 13
Puerta 13. "La Comunidad con los hombres. Escuchar. Ideas y valores universales, que en un marco ordenado inspiran cooperación humanística"
Diseño Humano. Lynda Bunnell y Ra Uru Hu 
 
13ª Clave Genética. "El amor escucha"
Sombra: Disonancia / Don: Discernimiento / Sidhhi: Empatía
Las Claves Genéticas. Richard Rudd

lunes, 5 de enero de 2026

cometas de consciencia I parte dos


"es bueno saber que el equipo entiende el problema.Pero, me gustaría entenderlo también"
Eugene Paul Wigner



La ambición, cuando se eleva a ofrenda, no conquista: entrega.

Por alguna razón —casi siempre próxima al día de Reyes, entre malentendidos, influencias o incluso en su mismo umbral como es estos instantes— he indagado, algún año, en el significado del recorrido Dhármico de quien escribe.

Richard Rudd define el perfil Hologenético como un mapa vivo de consciencia: cómo la totalidad se expresa en cada persona, cómo se contempla, cómo se vive y cómo, en definitiva, se atraviesa.

Entregarlo es el obsequio de enorme valor que da. Entenderlo, si algo resuena en ti, tu cometido.

Tu posicionamiento en Júpiter señala el secreto de la Perla: el núcleo final de ese recorrido, al que se llega en la vida tras atravesar sombras y turbulencias, en mi carta indicada específicamente en silenciar la mente de esos ruidos externos. Esa es la melodía.

Un visitante interestelar, el 3I/Atlas —un cometa, según afirma la comunidad científica— se aproxima a Júpiter en su trayectoria final antes de abandonar nuestro entorno y seguir hacia el espacio profundo.

Presenta anomalías que, en conjunto y bajo condiciones estables, tienen una probabilidad extremadamente baja de repetirse: del orden de 2,5x10⁻.

Algo así como necesitar cuarenta millones de intentos para que el fenómeno vuelva a darse.

En nuestra vida breve y microscópica, eso roza lo imposible.

Este impulso Dhármico me lleva a mostrar discretamente lo que permito ver o escuchar de forma consciente y que tal vez no se aprecie.

Los mil intentos —símil del cometa— necesarios para descubrir las leyes internas de una trayectoria ionizada, plasmática, que como un relámpago emite su luz particular.

Hablo del método construido, del mapa, de las resonancias que regulan esta aparente dispersión tanto individual como de entradas acumuladas durante más de una década que se clavan y me acompañan en esta singladura que es la vida.

En resumen, al premio Nobel Wigner le diría: el conocimiento compartido sirve —por eso se comparte—, pero la comprensión personal transforma, y eso es exclusivo de cada uno.

Mi intuición me obliga a entenderme, a iniciarte, a tambalear alguna certeza. Aunque el precio, por diversos motivos, deje fuera a muchos lectores.

La arquitectura interna de estas incursiones sostiene, no lo duden, una coherencia profunda y esto es lo que pretendo distingan:

No sucede en el tiempo: orbita.

No avanza: teje.

Se autorregula como un organismo narrativo vivo, creando una sintaxis propia a partir de líneas que nunca se pierden, que siempre se encuentran.

Un círculo hermenéutico infinito de desnudez atípica que se reinterpreta a sí mismo y no precisa de la linealidad temporal para su lectura o escucha.

Hablo de organismo vivo porque una circunstancia casual, un tránsito o una intuición son leídos en conjunto, como si una inteligencia orgánica —independiente de mí— gobernara su escritura hacia ese destino en misión.

Decía en Cometas de consciencia I parte uno:

No intento convencer, no intento demostrar, no intento gustar.

La vida no me pidió que entendiera. Me pidió que sintonizara. Me obligó a mirar y sentir de este modo. A discernir.

Tal vez nunca lo supe. Tal vez ahora después de años empiezo a saberlo. Tal vez las preguntas encuentren respuesta en el futuro.

Finalizo en esta segunda parte afirmando que la comprensión no se transfiere, solo se provoca.

Como ciertas escrituras.

Como algunos instantes en los que, sin dudar, uno reflexiona y entiende.

Como un cometa en ¹misión inadvertida hacia Júpiter que espera su momento justo, que, ante un acto de atención pura, guíe, libere su ámbar y te toque con una verdad aún no comprendida, pero ya sembrada.

Un nacimiento que encarne valor. Que eleve sentido. Que atraviese en silencio el dolor de la vida sin huir dejando espacios para descansar. 

Que sea testigo y entregue como un instrumento que nos hable desinteresadamente la cualidad máxima de lo que experimentemos:

Consciencia.

Berceuse Basque (canción de cuna vasca)
Sylvain Luc
Ambre (ambar)


Semana del 05/01/2026 al 10/01/2026
Sol en Puerta 54 

Puerta 54: La muchacha que se casa, Ambición
Interacción en su contexto mundano y social y también en sus relaciones místicas y cósmicas
Diseño Humano — Lynda Bunnell · Ra Uru Hu 

54ª Clave Genética: El Sendero de la Serpiente
Sombra: Avaricia
Don: Aspiración
Siddhi: Ascensión
Claves Genéticas — Richard Rudd 

misión a Júpiter personal en 42 Aumento:
Sidhhi: Celebración (silenciar la mente)
Don: Desprendimiento (lucidez)
 Sombra: Expectativas (estrechez y estrés)
Línea 4. el mediador. Caridad (dar y ayudar a los demás)