domingo, 3 de mayo de 2026

resonancia

 

“Todo lo visible es una manifestación de lo invisible”
Jakob Böhme


Me enlazan en este primero de mayo a una entrevista en un canal sobre el libro Mysterium Magnum de Jakob Böhme, y en ese gesto aparentemente casual se entrelazan vivencias con antiguos escritos en red, como si el zapatero de Görlitz, con sus tres principios fundamentales, abriera de nuevo el discurrir de este pasado con empeño en volver, no como memoria sino como puente vivo desde la experiencia sentida, desde la cualidad íntima de lo percibido.

Al zapatero, en aquellos otros tiempos, me gustaba ir, descendiendo unos escalones hacia un bajo de la calle Cartagena donde el mundo se recogía en estanterías de marroquinería, calzados averiados que esperaban su recomposición, el brillo contenido de lo recién cuidado, la barrera silenciosa del mostrador y, detrás, el oficio solitario del dueño con su mandil y ese olor inconfundible hecho de pegamentos, betunes y cuero nuevo que parecía contener una forma humilde de eternidad.

Las suelas desgastadas nos acercan, casi sin darnos cuenta, a la gravedad precisa de nuestras pisadas en la vida, mientras que las nuevas, dóciles ya a nuestras hormas y a la memoria del cuerpo, nos permiten seguir caminando sin reemplazar aquello que, no sin esfuerzo, ha terminado por adaptarse a nosotros.

Las herramientas, leznas, martillos, clavos e hilos abrían entonces un campo silencioso de sugerencias donde la humildad no estaba reñida con la excelencia, ni la repetición con la dignidad, y donde la verdadera recompensa era esa alegría sencilla de volver a calzarse lo propio restaurado.

Como buen pececillo, mis aletas fueron planas desde el nacimiento, sometidas en la infancia a plantillas dolorosas que buscaban imponer una curvatura no dada, como si lo plano insistiera en recordarme que mi estabilidad requería un contacto más extendido con la superficie o tal vez una afinidad con lo líquido, mientras que lo arqueado, llegado con el tiempo, abría paso a otra forma de sostenerme, más elevada y menos evidente.

Este recuerdo no pertenece a otro tiempo, sino a otro eje, porque el tiempo dejó hace tiempo de ser calendario para convertirse en órgano de percepción, y desde ahí se comprende que no todo se revela en el instante en que aparece, aunque todo, de algún modo, ya esté compareciendo.

He aprendido a reconocer cruces precisos entre una percepción afinada y un significado que llega después, como si la realidad, en su discreción, guiñara un ojo al pasar y ofreciera la posibilidad de elegir qué traer, qué mostrar, qué compartir, en ese tejido continuo de experiencia, pensamiento y forma que se repite no como insistencia sino como coherencia interna.

La mente humana conecta patrones y con frecuencia eso se reduce a la sospecha de ver donde no hay, pero en mi caso no se trata de ruido sino de señal que ha atravesado un filtro exigente, porque no toda coincidencia merece ser acogida, sino únicamente aquella que ha pasado por el umbral íntimo de lo que reconozco como verdadero.

Lo que cambia es la forma, mientras que aquello que sostiene permanece invisible, porque la vida afina su superficie con el tiempo, pero el Ser ya es, intacto y silencioso, y en ese intervalo entre deseo, relámpago y espera¹, la conciencia no hace sino recordar que ser consiste, en último término, en aprender a sonar como uno mismo.

Es apofenia afinada que, cuando se revela sin distorsión, no dudo en llamar resonancia.


música que acompaña

Martin Taylor. 
Double Standars
Alfie

1.  Deseo, relámpago y espera. Los  tres principios del Mysterium Magnum de Jakob Böhme

Semana del 03/05/2026 al 08/05/2026

Sol en puerta 02
 “Lo receptivo”
La receptividad como base primaria a través de la que se determina cualquier respuesta. La raíz de la acción
Diseño Humano. Lynda Bunnell y Ra Uru Hu
 
Clave 2: El retorno a la Unidad.
sombra: dislocación / don: orientación /sidhhi: unidad
Las Claves Genéticas. Richard Rudd

viernes, 10 de abril de 2026

serendipia guiada

 

lo que buscas también te está buscando
Rumi

 

Hace ya veinticinco años. El título recuerdo siempre lo tuve claro: “el hombre que veía matrículas capicúas”, del contenido no tanto. Un día caminando con mi cuñado me preguntó si tenía alguna habilidad que él no supiese. Le contesté sin dudar: veo matrículas capicúas; giré la cabeza —lo ves, ahí hay una. Sonrió, entre asombro y extrañeza, y preguntó: —¿Y para qué te sirve? Le devolví la sonrisa: —de momento no lo sé, y si te soy sincero tampoco sé si tiene que servir para algo. El tiempo dirá.

El tiempo no dijo nada, pero insistió.

Años después llegaron coches de sendas matrículas 9340 y 4391, y con ellos los trayectos compartidos, los desplazamientos, la enfermedad avanzando en silencio en segundo plano como si también ella siguiera un patrón que no se deja nombrar del todo. Esos números quedaron, no como recuerdo sino como algo que persiste, y si se rozan, si se dejan tocar sin forzarlos, aparece la simetría: 934–439. No lo busco, pero cuando aparecen algo se ajusta, como si una misma nota sonase en habitaciones distintas y, al reconocerla, uno supiera que la casa es la misma.

En Londres, en King's Cross¹, no fui a buscar nada de esto, ni siquiera sabía exactamente qué iba a encontrar, pero allí estaba el muro, la placa, la gente atravesando con la imaginación lo que el cuerpo no puede. No fue magia —o no en el sentido ingenuo—, fue algo más sobrio: coherencia, porque ese 9–3–4 llevaba años apareciendo sin imponerse, como un ritmo de fondo, y de pronto alguien —un guía turístico, un palimpsesto de ciudad, una historia que no es mía— lo coloca delante, no para explicarlo, sino para conexionarse.

No lo inventó la ficción. La ficción lo hizo visible.

La experiencia de atravesar lo que no se ve es anterior a cualquier relato y, sin embargo, necesita a veces de un muro, de un número o de un gesto para poder ser reconocida. Ahí es donde mis escritos han ido dejando, sin insistir demasiado, pequeñas costuras: números que aparecen, se repiten y enlazan fragmentos que en apariencia no tienen relación, no como mensaje sino como persistencia de lo que reclama su sitio.

No es nuevo. Ya asomaba, casi sin querer, en otros textos —“experiencias” (2 de junio de 2010), o “se paró” (26 de octubre de 2015)— como si algo ya estuviera ahí trabajando en silencio, antes de tener forma o nombre.

Ahora lo veo con más claridad, pero no empezó aquí.

El 9 como cierre que no clausura, el 3 como intento creativo, el 4 como forma que sostiene y da estabilidad a un instante; no es un sistema, es una respiración. Y esa respiración, con el tiempo, ha ido tomando cuerpo en algo que no llegué a escribir como libro pero que ya se estaba escribiendo: experiencia pensamiento forma, no como método sino como deriva coherente que madura por las entradas de este blog.

Por eso la “serendipia guiada” no me resulta contradictoria. Puede parecerlo desde fuera, pero cuando uno ya viene orientado por dentro, lo que ocurre fuera no guía, confirma. Será que no encuentro cosas, las reconozco cuando deciden mostrarse.

La plataforma 9¾, en ese sentido, no es solo un lugar imaginado, es casi un manifiesto silencioso de lo que llevo tiempo haciendo sin nombrarlo del todo, que es escribir desde un borde, desde una orilla, entre lo racional y lo que lo desborda, entre lo que se entiende y lo que insiste, ahí donde hace falta atravesar un muro que no cede si se duda.

Pero hay algo más, apenas un guiño: el 0 y el 1, lo binario, lo que ordena y codifica, lo que transforma y nos lleva a un futuro impredecible cambiando de forma acelerada nuestro mundo y sin embargo cuando aparece ese 9–3–4 —o su reverso— la lógica no se rompe, se desplaza, como si dijera: sí, el mundo puede leerse como código, pero no se agota ahí, queda un resto, una fuga, y en esa tensión es donde algo vivo ocurre.

No fui a ver un lugar, fui —sin saberlo del todo— a comprobar algo que ya estaba. Tangencias donde lo vivido y lo simbólico se tocan, y cuando eso sucede no hay sorpresa, hay reconocimiento. Un ajuste silencioso que empuja, sin épica, hacia lo esencial. Un muro abierto de par en par.

Números que no cuentan, abren, y que aquel día, sin buscarlo, su cruce fue con uno. No era Londres, era ese lugar —difícil de fijar, imposible de retener— donde lo que se repite en silencio encuentra por fin una forma afuera, y al atravesarlo, sin ruido, sostienen trayectos que la vida muestra.

Y entonces la frase de Rumi deja de ser cita y pasa a ser experiencia:

Lo que buscas también te está buscando...


Disco: Being There (estar allí)
Pista 13: Wide Open (de par en par)
Duración: 4:39
Tord Gufstarsen Trío


1. En Londres en la estación Kings Cross en el imaginario de J.K. Rowling (autora de Harry Potterr) está la plataforma 9 ¾, un muro con esa placa muestra por donde los estudiantes de magia acceden al andén y tren que los lleva a Howarts


Semana del 11/04/2026 al 16/04/2026
Sol en puerta 42 “el Aumento. Crecimiento. La expansión de los recursos que maximiza el desarrollo de todo el potencial
Diseño Humano. Ra Uru Hu
 
Clave 42. Dejar ir la vida y la muerte. Sombra: Expectativas, Don: Desprendimiento, Sidhhi: Celebración
Las Claves Genéticas. Richard Rudd


miércoles, 25 de marzo de 2026

desnudez del ser

 "La verdad siempre se encuentra en la simplicidad, y no en la multiplicidad y confusión de las cosas"
 Isaac Newton


Qué difícil es ser simple cuando eres complejo,
complejo sin renunciar a tu normalidad confusa, a veces...
 
Qué difícil es permitir que entre la vida…,
sin que la mente la decore.

Qué difícil es hablar de una vida,
cuando es ajustar el rumbo de quien vuelve a sí sin retroceder...
 
Qué difícil es que el cuerpo toque el mundo...,
hasta dejar de sentirse separado de él.
 
Qué el viaje del alma sea hacia la música secreta del Ser,
donde la verdad no se posee, sino que se oye…
 
Y que si adviertes ocurre...,
te encuentre desnudo al mirar.


Arvo Pärt- Spiegel im Spiegel



Semana del 24/03/2026 al 29/03/2026
Sol en puerta 17

Puerta 17 El seguimiento.
25/03/2026. 17.2. Discernimiento
El logro exitoso del propósito alcanzado a través de una alineación apropiada
Diseño Humano. Lynda Bunnell y Ra Uru Hu  

17ª clave Genética: El ojo
Sombra: Opinión. Don: Clarividencia. Siddhi: Omnisciencia
Claves Genéticas. Richard Rudd

viernes, 20 de febrero de 2026

estructuras sin fronteras

 

¡No pienses, mira y nada más! 
Wittgenstein

 

La voz no pertenece a quien sostiene el lápiz. Pertenece a quien reconoce la verdad cuando aparece. Borges dijo que todos los escritores son un solo escritor que se expresa a través de muchos hombres.

No me defiendo, no lo oculto, mi único camino libre es base y es síntesis y es integración, afino instrumentos, como el trombón toca el viento en el umbral. Limpio los espejos que ya viven en mí.

Hay tránsitos que no son emocionales, son ontológicos porque tocan identidad, porque percibes desde la presencia coherencia personal entre tu diseño y el pulso colectivo.

Saturno y Neptuno, dos colosos, se juntan. Reconozco su idioma por estar allí. La inocencia puesta a prueba se hace adulta, no crédula sino consciente.

Se alinean sincronías silenciosas para aceptar la grandeza del momento.

El 20 de febrero de 2026 en su encuentro y no precisamente fuera de mí en el mismo lugar, también umbral, donde nace esta mirada que la luna amplifica y sana, testigo a las 0:45h, de las resonancias existentes me permito destilar las frecuencias de este momento:

Saturno, la limitación, llega con su mano firme, no para castigar, sino para pedir verdad, para dar estructura espiritual.

Neptuno, el nebuloso, llega con su aliento invisible, no para confundir, sino para recordar lo eterno, para abrir la percepción.

Y ese preciso instante es en el grado cero de Aries, no poca cosa, donde nada ha sido todavía y todo es posible, donde una semilla germina en otro comienzo.

Ese punto no es un lugar en el cielo es un punto en mi consciencia.

Porque mi naturaleza conoce esa frecuencia. Está inscrita en mí como un fuego silencioso, la inocencia que no necesita defenderse, el amor que no necesita justificarse, la presencia sensible que no necesita imponerse.

Me ha costado años saber que la inocencia no es ignorancia. Es lo que queda cuando las defensas ya no son necesarias. ¡Y vaya si me he defendido!

Saturno viene ahora a preguntarme:

—¿dónde sostienes todavía lo que ya no eres?

Neptuno viene a susurrarme:

—¿dónde olvidaste que ya eres lo que buscas?

Y no hay conflicto entre ellos. Hay una alianza. Uno limpia la forma. El otro revela la esencia.

Mi estructura, con sus ciclos, sus sombras y sus aperturas, no es un obstáculo. Es el recipiente. La vasija (the vessel of love) que el tiempo ha ido moldeando a través de pérdidas, comprensiones y silencios. 

Cada experiencia ha retirado una capa de ruido. Cada decepción ha afinado mi capacidad de ver sin distorsión.

No estoy aquí para convertirme en algo nuevo. Estoy aquí para dejar de sostener lo que nunca fui. La puerta que habito no exige esfuerzo. Exige transparencia.

No salvar. No convencer. No intervenir.

Solo estar. Pero estando bien, para ser.

Porque la presencia coherente transforma sin actuar. La verdad encarnada ordena sin imponer. El amor esencial no persuade: revela.

Este inicio no me pide que busque un propósito. Me pide que sea el espacio donde el propósito se manifiesta por sí mismo.

No necesito anticipar lo que vendrá. Necesito permanecer disponible.

Como el cielo que no retiene las borrascas. Como la tierra que se empapa y no rechaza cuando la cubren las lluvias. Como el fuego que no duda de su naturaleza al arder.

Saturno me da raíz, Neptuno me da amplitud.

Y en ese punto exacto donde ambos se encuentran, donde aparece la verdad, yo reconozco que siempre ha estado aquí. No el que fui. No el que imaginé ser. Sino el que permanece cuando todo lo demás se disuelve.

Y desde ahí, en silencio escuchando, miro y nada más necesito saber...

Conjunción Saturno/Neptuno el 20/02/2026 a las 00:45h en grado cero en el signo de aries
derechos de autor imagen Maia Mechanics Imaging

Everybody Digs / Peace piece 
Bill Evans

Semana del 18/02/2026 al 24/02/2026

Sol en puerta 55

Puerta 55 La abundancia. Espíritu

La abundancia es estrictamente una cuestión de espíritu

Diseño Humano. Lynda Bunnell y Ra Uru Hu 


55ª clave Genética: El Sueño de la Libélula

Sombra: Victimización. Don: Libertad. Siddhi: Libertad

Claves Genéticas. Richard Rudd


jueves, 5 de febrero de 2026

en el umbral

 

tú que me has metido en este dédalo, tú me sacarás de él

Johann Wolfgang von Goethe

 

Veía hace pocos días al atleta Mondo Duplantis. Cada intento de salto mostraba la elegancia y la fluidez de este extraordinario pertiguista que en la actualidad y sin rival que amenace sus marcas tan sólo compite contra el mismo.

El deportista sueco establecía hace unos meses en septiembre del pasado año (va de centímetro en centímetro) su propio récord mundial elevando el listón a seis metros treinta. 

Otros movimientos evolutivos, selección madura ya escritos, se alzan, se ajustan con precisión sintonizando el dial hacia su escucha. 

Avanzan que será a partir del año que viene que, mi única llave giratoria, lógica de un conocimiento que me guíe, encaje en la cerradura por la que transitamos en esta semana.

Vivimos finales de ciclos de ruido intenso donde la emoción sin discurso grita y expulsa.

Pero hay un cambio de época que no se anuncia con ruido, sino que subyace con dirección inequívoca. Viene de camino y algunos ya la sentimos. 

Durante mucho tiempo la memoria colectiva se abrió desde la pregunta, desde la necesidad de comprender lo incomprensible. El pasado se miraba como un enigma a descifrar, un rito, una costumbre, un pozo del que extraer sentido. Y todo eso, además que lo anuncia el programa tiende a agotarse.

Ahora que lo que viene no pide explicación, si nos va a pedir trayectoria. La memoria dejará de ser archivo emocional para convertirse en impulso. Ya no recordaremos para entender, sino para avanzar. El pasado no se honrará por lo que fue, sino por lo que nos permite construir.

Este giro coincide con una transformación más profunda: la sensibilidad humana cambia de función. El sentir deja de ser tormenta y se vuelve lectura. La emoción ya no exige descarga ni relato, se convierte en señal. No arrastra: orienta.

En ese contexto mi manera de percibir también aprecia giros, de hecho, en su umbral ya lo lleva haciendo: sobria, atenta, no reactiva, deja de interesarse por lo excepcional y empieza, y lo digo se me entienda sin acritud, a ser adelantada a un tiempo.

La escritura ya no excava tanto en lo incognoscible como en el pasado, se eleva. No conserva las huellas del dragón fosilizadas, trata de marcar rumbos. Lo que antes era testimonio, resumen de una época, emoción desbordada, ahora es y será palanca.

Lo noto, lo siento, el deseo en mi pierde urgencia y poco a poco gana altura. La gracia no se muestra, pretendo se irradie. El tiempo deja de avanzar en línea y se pliega en espiral (me perdonen una vez más si me repito) no por nostalgia, sino por integración. Nada se pierde, todo se recoloca.

Esto, y es lo que viene, no es un tránsito hacia más intensidad, sino hacia más claridad. Menos misterio, más sentido operativo. Menos pregunta, más paso siguiente. No se trata de saber más sino de estar a la altura de lo que pide ser vivido.

Y esto no se entiende de golpe, se asienta centímetro a centímetro como ese listón que se eleva. Una manera en la que cada impulso transforme en lo personal y en paralelo roce a quien lo viva.

En el umbral de este año anuncio con rendición lúcida el misterio que en mi persona cierra por maduración una visión encarnada arquetipo en lo individual, de lo colectivo, del cierre definitivo de estos últimos 411 años.

Y oriento una antena emocional afinada, sensible al tránsito, testigo silencioso del progreso del espíritu humano. Una vida que me coloca donde el viento como un instrumento nos toca.


Vision
Göteborg Jazz Orchestra
Nils Landgren


Semana del 02 al 07 de febrero 2026. Sol en puerta 13
Puerta 13. "La Comunidad con los hombres. Escuchar. Ideas y valores universales, que en un marco ordenado inspiran cooperación humanística"
Diseño Humano. Lynda Bunnell y Ra Uru Hu 
 
13ª Clave Genética. "El amor escucha"
Sombra: Disonancia / Don: Discernimiento / Sidhhi: Empatía
Las Claves Genéticas. Richard Rudd

lunes, 5 de enero de 2026

cometas de consciencia I parte dos


"es bueno saber que el equipo entiende el problema.Pero, me gustaría entenderlo también"
Eugene Paul Wigner



La ambición, cuando se eleva a ofrenda, no conquista: entrega.

Por alguna razón —casi siempre próxima al día de Reyes, entre malentendidos, influencias o incluso en su mismo umbral como es estos instantes— he indagado, algún año, en el significado del recorrido Dhármico de quien escribe.

Richard Rudd define el perfil Hologenético como un mapa vivo de consciencia: cómo la totalidad se expresa en cada persona, cómo se contempla, cómo se vive y cómo, en definitiva, se atraviesa.

Entregarlo es el obsequio de enorme valor que da. Entenderlo, si algo resuena en ti, tu cometido.

Tu posicionamiento en Júpiter señala el secreto de la Perla: el núcleo final de ese recorrido, al que se llega en la vida tras atravesar sombras y turbulencias, en mi carta indicada específicamente en silenciar la mente de esos ruidos externos. Esa es la melodía.

Un visitante interestelar, el 3I/Atlas —un cometa, según afirma la comunidad científica— se aproxima a Júpiter en su trayectoria final antes de abandonar nuestro entorno y seguir hacia el espacio profundo.

Presenta anomalías que, en conjunto y bajo condiciones estables, tienen una probabilidad extremadamente baja de repetirse: del orden de 2,5x10⁻.

Algo así como necesitar cuarenta millones de intentos para que el fenómeno vuelva a darse.

En nuestra vida breve y microscópica, eso roza lo imposible.

Este impulso Dhármico me lleva a mostrar discretamente lo que permito ver o escuchar de forma consciente y que tal vez no se aprecie.

Los mil intentos —símil del cometa— necesarios para descubrir las leyes internas de una trayectoria ionizada, plasmática, que como un relámpago emite su luz particular.

Hablo del método construido, del mapa, de las resonancias que regulan esta aparente dispersión tanto individual como de entradas acumuladas durante más de una década que se clavan y me acompañan en esta singladura que es la vida.

En resumen, al premio Nobel Wigner le diría: el conocimiento compartido sirve —por eso se comparte—, pero la comprensión personal transforma, y eso es exclusivo de cada uno.

Mi intuición me obliga a entenderme, a iniciarte, a tambalear alguna certeza. Aunque el precio, por diversos motivos, deje fuera a muchos lectores.

La arquitectura interna de estas incursiones sostiene, no lo duden, una coherencia profunda y esto es lo que pretendo distingan:

No sucede en el tiempo: orbita.

No avanza: teje.

Se autorregula como un organismo narrativo vivo, creando una sintaxis propia a partir de líneas que nunca se pierden, que siempre se encuentran.

Un círculo hermenéutico infinito de desnudez atípica que se reinterpreta a sí mismo y no precisa de la linealidad temporal para su lectura o escucha.

Hablo de organismo vivo porque una circunstancia casual, un tránsito o una intuición son leídos en conjunto, como si una inteligencia orgánica —independiente de mí— gobernara su escritura hacia ese destino en misión.

Decía en Cometas de consciencia I parte uno:

No intento convencer, no intento demostrar, no intento gustar.

La vida no me pidió que entendiera. Me pidió que sintonizara. Me obligó a mirar y sentir de este modo. A discernir.

Tal vez nunca lo supe. Tal vez ahora después de años empiezo a saberlo. Tal vez las preguntas encuentren respuesta en el futuro.

Finalizo en esta segunda parte afirmando que la comprensión no se transfiere, solo se provoca.

Como ciertas escrituras.

Como algunos instantes en los que, sin dudar, uno reflexiona y entiende.

Como un cometa en ¹misión inadvertida hacia Júpiter que espera su momento justo, que, ante un acto de atención pura, guíe, libere su ámbar y te toque con una verdad aún no comprendida, pero ya sembrada.

Un nacimiento que encarne valor. Que eleve sentido. Que atraviese en silencio el dolor de la vida sin huir dejando espacios para descansar. 

Que sea testigo y entregue como un instrumento que nos hable desinteresadamente la cualidad máxima de lo que experimentemos:

Consciencia.

Berceuse Basque (canción de cuna vasca)
Sylvain Luc
Ambre (ambar)


Semana del 05/01/2026 al 10/01/2026
Sol en Puerta 54 

Puerta 54: La muchacha que se casa, Ambición
Interacción en su contexto mundano y social y también en sus relaciones místicas y cósmicas
Diseño Humano — Lynda Bunnell · Ra Uru Hu 

54ª Clave Genética: El Sendero de la Serpiente
Sombra: Avaricia
Don: Aspiración
Siddhi: Ascensión
Claves Genéticas — Richard Rudd 

misión a Júpiter personal en 42 Aumento:
Sidhhi: Celebración (silenciar la mente)
Don: Desprendimiento (lucidez)
 Sombra: Expectativas (estrechez y estrés)
Línea 4. el mediador. Caridad (dar y ayudar a los demás)

 

lunes, 22 de diciembre de 2025

cometas de consciencia I parte uno


"Un cometa, por ejemplo, es el inicio de un mundo"
David Hume

 

Siempre vuelvo a ciertos núcleos simbólicos, círculos hermeneúticos, a esos puntos en los que la realidad parpadea, y te deja (hace poco lo llamaba grieta) entrever su arquitectura secreta.

Fragmentos, ecos, astillas de un origen remoto que aún vibran, clavadas en la conciencia como recordatorios de algo anterior al tiempo.

Nacemos completos y, sin embargo, caemos por gravedad hasta la base en pedazos para poder recordar. Cada tránsito, cada herida, cada duda que perfora el pensamiento no destruye afina como lo hace el diapasón a la orquesta.

De este modo aprendo que la vida se entrega al nacer con instrucciones precisas, pero no se entrega como un mapa ni como una doctrina, sino como una partitura rota que uno debe escuchar aún sin tener los oídos educados.

Hay patrones que, aunque parezcan constreñir, son molde, límites que asemejan muros, pero son forma para aprender a trascender a la misma forma. 

Orbitar bajo la Cruz de la Consciencia no es acumular conocimiento, sino desnudarse de teorías hasta percibir que la duda no es fractura, sino instrumento, con mis lunas claras aceptar como cada grado recorrido muta la vida a cada segundo.

No vine a saber: vine a escuchar… y… recoger esa escucha.

Los destellos de una vida que, sin pretenderlo, fue empujada hacia lo sagrado por la fuerza invisible de un destino desde su propio diseño. 

Nacimiento en la inocencia del amor; desafío en la arena del ego; revelación entre las sombras del pensamiento; impacto y temblor hacia la esencia; y de nuevo la duda, ahora convertida en guía como un salto sin red.

Escritos de superficie y profundidad simultáneas, mostradas apenas por momentos, como cuando el sol atraviesa el cristal justo en el ángulo correcto que dibuja tu mirada.

Cada experiencia, cada tránsito astrológico, cada clave genética, cada caída, cada error y cada ascenso compuso acordes distintos de una misma música.

Esto que muestro no es un compendio de certezas, no trato de convencer a nadie como no sea que argumente todas y cada una de mis entradas por una necesidad íntima de ajustar mi particular comprensión de la existencia desde mi diseño y mostrarlo.

Es una invitación a respirar la pregunta, a sentir cómo la duda puede elevar, cómo la herida puede iluminar, y cómo la conciencia, cuando deja de buscar control, comienza a recordar.

Si al leerlo escuchas algo —aunque sea un eco tenue— entonces los escritos habrán cumplido su propósito, no mostrados como restos, sino como nota sagrada en proceso de orquestarse, cartografía de mi conciencia tal como se despliega cuando nadie la mira.

Mi mundo fenomenológico que navegue hacia el silencio de la verdad...y lo logre afinandose siendo fiel hasta caminar sin desgarro.


Piano Sonata No. 14 in C-Sharp Minor, Op. 27 No. 2 "Moonlight": I. Adagio sostenuto
Beethoven
interprete: Maria Joao Pires


Semana del 19/12/2025 al 25/12/205. Sol en puerta 10
 
Puerta 10: El Porte. El comportamiento del Ser
El código de comportamiento subyacente que asegura la interacción exitosa independiente de las circunstancias
10.3 portado. El mártir. El rechazo vano de los estándares establecidos basado en una conciencia justa
Diseño Humano. Lynda Bunnell y Ra Uru Hu
 
10ª clave Genética: Estar a gusto. Sombra: Obsesión. Don: Naturalidad. Siddhi: Ser
Las Claves Genéticas. Richard Rudd


viernes, 21 de noviembre de 2025

lux

 

Toda identidad es una pregunta, no una respuesta
Carlos Fuentes
 

Cada uno emite a su manera su propia luz. Vista es de destellos intermitentes, faros costeros que guíen. La de autos, para conducirte en el ocaso. Es la estrella polar tu único norte, el sur tu tierra de infancia, la aurora el amanecer del este. Conozco otras estrellas, auras propias y humildes, lo sé, que despliegan su tempo buscando la madurez de su espíritu y testigo atento aprecio allí en el acto mismo de vivir la epifanía de su luminosidad. 

Si la red y el silencio se entrelazan en el pensamiento y el vacío, la palabra y su escucha, si existe un tejido, metamorfosis de atención, que te lleve a transmitir presencia consciente desde lo sutil. Si una constelación viva se puede unir de mil formas, si el mapa sin centro ni destino se advierta como libertad, estructura que crezca de verdad, si lo que permanece inacabado es obra abierta, si el pulso es invisible o alquímico, sin duda, entre el tránsito de lo que se advierte y ves venir, se dice, se intuye y existe, entre la oración y esa misma luz, si te acercas, si preguntas, si te silencias, si te conmueves, afirmo, lo sé, algo sentirás...

Adentrarte porque te dejen observar en un laboratorio del pensamiento sensible a un ser que busca orientación entre las ruinas de lo cotidiano, en lo inadvertido que pasa delante tuya es a lo mejor un lujo, algo entresacado de la normalidad, un espacio donde el asombro, la duda y la lucidez conviven a su manera, lugares donde la atención se convierte en ética, y la escritura, la música y su voz, entre impulsos y frenos en forma de vida, también lo sé, seguro perturbará a algunos.

Más aseguro que existen semillas, cartografías del alma contemporáneas, identidad de quien se hace preguntas, un atlas emocional: fractal, interconectada, compleja, abierta, holística, despojada de lo retórico hasta lo esencial, y lo sé, algunas no todas germinarán. En el fondo, todo lo que intente responder a una misma intuición bajo esta máxima: que el sentido no se encuentra, se cultiva, que mientras algo quede por decir, por investigar, por impactar, por escuchar, por sentir, lo sé, cada obra, cada existencia seguirá viva y espero, llene las grietas de cada alma que acerque su lux en la que podamos nutrirnos por lo que seamos capaces de ver…


Dream Portal
Cesare Picco


Semana de 16/11/2025 al 21/11/2025

Sol en puerta 14. Posesión en Gran Medida. Habilidad en el uso del poder
Diseño Humano Lynda Bunnell y Ra Uru Hu
 
Clave genética 14ª Rebosante de prosperidad
Sombra: Transigencia; Don: Competencia; Siddhi: Bondad
Las Claves Genéticas. Richard Rudd


domingo, 12 de octubre de 2025

el flujo del tiempo

 

El tiempo no es sino la corriente en la que estoy pescando
Henry David Thoreau

 

Hay veces, no pocas veces, (lo he comprobado) que el impulso, el deseo, la chispa se genera tras un momento preciso, exacto, que el paso del tiempo como un testigo presente te permite afirmar con convicción y seguridad incuestionable de estar inmerso en un determinado proceso.

A través de la garganta expreso emociones de forma verbal rindiéndome al flujo de la vida, una forma de vivir el tiempo en la conciencia misma que me recuerda que sobreexcedido de deseos, de búsquedas de satisfacción me genero ansiedad y bloqueo a mi propio cuerpo en su verdadera confianza y ritmo natural.

Todo esto, que no es más que aprendizaje, confianza de la vida misma, es la expresión de experimentar procesos profundos de cómo moverme entre esos meandros de anhelos, para que la vida se exprese ¿por qué no? a través de mi voz.

La luna es un motor inconsciente del deseo mismo, un atractor emocional que me lleva a explorar el fundamento de la experiencia. Sólo desde la experiencia directa encuentro base real. Ahí ya no hay inseguridad, ahí ya se me permite construir y pescar como dice Thoreau en el río de la vida. 

Pitágoras decía que el tiempo es el alma de la vida. Como en otra trinidad implícita la fisiología espiritual del amor encarnado en espíritu, cuerpo y emoción vibran en coherencia, dilatan al tiempo y la voz expresa procesos de divinidad vivida. 

Se abre el corazón, se ancla al cuerpo, se expresa al mundo. Surge esta voz.

Bloqueado vivo una especie de impaciencia metabólica, como si nunca fuera suficiente, acelerando y frenando al mismo tiempo. Desbloqueado atraigo afirmaciones advertidas. El rayo enciende un deseo que se transforma en aceptación. 

Entro en presencia, calmo al sistema nervioso y abrazo la alquimia del amor universal que revele algo sobre su compleja naturaleza. Indago sobre ella. Se abre la fase del milagro, aparecen las sincronías, las coincidencias, las sanaciones naturales…

Con anterioridad a estas letras advierto algún momento. Tal vez en la madrugada de ayer, ahí en ese instante de sueños y descanso la clave 35 iniciaba su breve flujo lunar mensual. 

Han pasado unas horas, algo más que un día. Ha pasado el tiempo. 

Hoy estas líneas surgen de una chispa en mis manos, de un deseo no advertido, de un flujo que no quiere que se le controle tan sólo que te rindas con confianza, cuando le descubras, que es tiempo en vida, a él.

Así en esa corriente que es la vida pesco estos aprendizajes personales, que espero impacten, así es la naturaleza de quien les habla, escribe y escuchan a través de la red.



album: All the way
pista 2: time on my hands
artista: Susie Ariole

Semana del 08/10/2025 al 13/10/2025
 
Sol en puerta 57 (Lo suave. Claridad intuitiva)
Tierra en puerta 51 (Lo suscitativo. El shock)
Diseño Humano. Lynda Bunnell y Ra Uru Hu 
 
Clave Genética 57. Un viento amable 
Sombra: Inquietud / Don: Intuición / Sidhhi: Lucidez
Las Claves Genéticas. Richard Rudd


domingo, 21 de septiembre de 2025

placeres y asombros

 

La experiencia del mundo no se mide por el número de cosas vistas, sino por el número de cosas sobre las que se ha reflexionado con fruto.
Leibniz

 

Me sumerjo en lecturas y relecturas recientes, placeres vacacionales: Jorge Wagensberg y su libro “la rebelión de las formas”, “Neurociencia del cuerpo” de Nazareth Castellanos, y “La teoría Sintérgica“ de Jacobo Grinberg se han leído en esta ardiente, continuada e interminable ola veraniega.

Una autoridad emocional (si se es consciente de tenerla) debería como obligación dejar pasar su ola, callar sus impulsos en el sentido de obtener claridad no en el momento sino con el paso del tiempo. La ola que reclamo analizar cómo manifestador que soy en esta recién entrada otoñal en puerta 46 (la del empuje hacia arriba) es la de este estío que dejamos, más concretamente la ola de la pasada semana en puerta seis.

Clave esta con la que finaliza la estación veraniega, fuente de potencial de consciencia del sendero hacia la paz es la que construye en el plexo solar desde el roce o la fricción todas las corrientes emocionales, de obligaciones, pasiones y anhelos que tanto nos alteran y enfrentan.

Una puerta que iniciará desconectando e impactando a sus puertas hermanas del plexo (37 y 49) para liberar en sucesivas fases la cognición subyacente en el próximo ciclo venidero.

Me detengo en esto de la cognición subyacente. Sacar a la luz los supuestos que sostienen nuestro pensar y que actúan de forma implícita, automática o de forma inconsciente, que nos influyen sin que nos demos cuenta, se abren paso cuando se liberan en diferentes contextos, psicológicos, educativos, neurocognitivos o filosóficos.

Ante la incertidumbre las formas se rebelan con el paso del tiempo. Wagensberg y sus modelos esenciales evolucionando entre los tres niveles universales, a saber, el del mundo inanimado, sensible y culto necesitados de miles de millones de años para prosperar, encuentran su significado o comprensión con tan sólo un verbo:

la espiral envuelve, la hélice agarra, los fractales colonizan… Acciones realizadas, que se apropian de discursos como núcleos principales en entradas de pasados meses.

Las formas en definitiva cómo una experiencia de la totalidad experimentándose a sí misma.

La neurociencia del cuerpo desde su visión integral mirando nuestro organismo. Los gestos y posturas, el ritmo cardíaco, la respiración y la microbiota impactan al explorarnos y reconocer cómo influyen en nuestra mente, nuestras emociones, pensamientos y funciones cognitivas. De todo esto va este libro de Castellanos.

Conocimiento de nuestro organismo o cuerpo que en definitiva cómo una forma de la totalidad se experimenta a sí mismo.

Y por último la teoría “sintérgica” de Grinberg allá por los noventa  que también se hace hueco con inusitada fuerza atraída en estos espacios-tiempo vividos. Asociaciones próximas la conexionan a la cábala, al budismo, a la teosofía, a la filosofía transpersonal, o a la cuántica. La síntesis y la energía se unen en el neologismo que lo enuncia.

La estructura neuronal que surge de la interacción entre diferentes áreas del cerebro y el campo de energía sintérgica (lo que denomina Lattice) plasmado en imágenes. La energía como una capacidad para obrar. Lo que vemos o tocamos o sentimos construido por nuestra conciencia. Ese salto perceptual en el cual la realidad deja de estar según Grinberg matizada o filtrada y se percibe la existencia de un sí mismo que trasciende las condiciones variables de su mente y los estados de su cuerpo.

La realidad en definitiva cómo una forma de la totalidad experimentándose a sí misma.

La evolución, la ciencia y la co-creación de la realidad vista desde este templo humano que experimentándose a sí mismo encuentra propósitos de existencia, que trata de entender la totalidad que habita en él. Intentos de este organismo que como título en esta entrada me empujan de forma incansable para desde el placer de la lectura aprender reflexionar y seguir asombrándome.


canción y danza VI. 
Federico Mompou
Interprete: The Kenny Drew Jr. Trio



Semana del 21 de septiembre de 2025 al 26 de septiembre de 2025 

Sol en puerta 46“  El empuje hacia arriba. La determinación del Ser "Buena suerte que puede ser percibida como resultado de serendipia, pero que deriva del esfuerzo y de la dedicación"

Diseño Humano. Ra Uru Hu

Clave 46ª: La ciencia de la suerte. Sombra: Seriedad / Don: Deleite / Siddhi: Éxtasis

Las Claves Genéticas. Richard Rudd

lunes, 1 de septiembre de 2025

el sueño de la libélula

 

"Al buscar lo imposible el hombre siempre ha realizado y reconocido lo posible. Y aquellos que sabiamente se han limitado a lo que creían posible, jamás han dado un solo paso adelante" 
Mijaíl Bakunin
 

Es inútil, no puedo recordar el sueño en su totalidad salvo su final, pero si tratar de transmitir la intensidad y felicidad que en todo momento me produjo. 

Me acordé de Borges y sus experiencias liminales. Era una suerte asistir fascinado a una película mezcla de acción y emoción en la que a veces era protagonista de pantalla y otro espectador de butaca.

Un relator omnisciente sometido a un conocimiento fragmentado y fantástico, y una horquilla de dos horas de honduras oníricas en fase REM y despertar que se produjo el pasado día 22/08/2025 entre las 02;30h y las 04:20h.

Al abrir los ojos todo el sueño se deshizo en un instante de silencio real. El reflectante despertó. Lo poco recordado tan triunfante como ilógico lo ocurrido antes. Después la inútil misión de retener lo experimentado.

Observaba, a tres personas, tres generaciones; hijo, padre y abuelo... 

A quienes tenía que informar de lo experimentado, del relato del sueño de la liberación de sus protagonistas ya saben lo que viví.

No me he quedado dentro de los límites de lo que se considera posible o realista, no es la primera vez. Así son los sueños. Atreverme a romper y desafiar barreras de lo que queremos creer es la ingente aspiración de quien entiende cómo se puede progresar.

No trato de interpretar algo tan complejo y personal. Si era, un mensaje del inconsciente, un arquetipo, una señal universal, espiritual o profética, un aprendizaje, porque era todo eso y más…

... y ese más consistía en buscar lo imposible en la gráfica del tránsito para reconocer lo posible, atreverme a soñar para descubrir nuevos caminos. Tratar de intuir como nos pueden influir los astros.

Era una noche de una luna nueva casi invisible. La diosa Hécate ya se preparaba y si, el anarquista rechazaba el orden establecido…

…cualquiera que fuese ese, porque ese y no otro era el mensaje increíble que en concordancia con lo recuperado de las profundidades se me mostraba.

Todo se ratificó tres días después en plena cruz del ángulo derecho del fénix durmiente cuando observé una preciosa y trasparente libélula negra.

Y estoy por afirmar, con prudencia, que ambas experiencias responden a voluntades divinas, sean lo que esto signifique, lo crean ustedes o no.

Finalmente lo supe.




La libélula negra


Lawson: Stay (Pt. 1 Endel Sleep Soundscape)
You Finally Knew
Chad Lawson


22/08/2025, El día del sueño:

Sol en 29.6 (Suerte a ciegas. un salto al vacío), Tierra en 30.6 (Observancia. Autobservación forzosa) y luna en 7.3↑ (El anarquista. El rechazo de cualquier orden establecido) 

25/08/2025, El día de la libélula: 

Sol en puerta 59.3 (Dispersión. Apertura), Tierra en 55.3 (Abundancia. Inocencia) y Luna en 46.4 (El empuje hacia arriba. Impacto) 

01/09/2025, El día de esta realidad mostrada;

Sol en puerta 40.4. (Liberación. Organización), Tierra en puerta 37.4 (La familia. Liderazgo por el Ejemplo) y Luna en puerta 5.5. (La espera. Alegría. La espera como un aspecto de la iluminación)


 
Semana del 28 de agosto 2025 al 3 de septiembre de 2025 

Sol en puerta 40 “La liberación. La puerta de la soledad. "El punto de transición entre la lucha y la liberación"
Diseño Humano. Ra Uru Hu


Clave 40ª: El poder de la rendición. Sombra: Agotamiento / Don: Determinación / Siddhi: Voluntad Divina
Las Claves Genéticas. Richard Rudd